La Inteligencia Adaptativa pueden aplicarse a la estrategia y a la cultura de una organización al objeto de conseguir una ventaja competitiva que le permita mantenerse en el mercado.

En una organización, la Inteligencia Adaptativa se refleja en su capacidad para definir un conjunto de objetivos estratégicos y luego idear cómo hacer todo lo posible para cumplirlos combinando habilidades analíticas, creativas y prácticas y teniendo presente la responsabilidad y el bien común

Para este ejercicio de adaptación, Sternberg identifica un nivel de adaptación básica que se refleja en la capacidad de la organización para ajustar su comportamiento, actitudes y estrategias a las condiciones existentes en su entorno. Un nivel de adaptación más complejo implica que la organización no solo se adapte al entorno, sino que también busque activamente influir sobre él y transformarlo

Sea cuál sea el nivel de adaptación de la empresa al entorno, la inteligencia de la organización está definida por factores como la cultura organizacional, el liderazgo, la estructura y los procesos de toma de decisiones.

Una organización con alta Inteligencia Adaptativa es aquella que puede aprender de sus errores, anticipar los desafíos futuros y responder de manera efectiva a las oportunidades y amenazas que se presenten.