A nivel profesional, la Inteligencia Adaptativa se refleja en la capacidad de una persona para encontrar un conjunto de metas significativas tanto para ella como para su organización, así como para hacer todo lo posible para alcanzarlas a pesar de las limitaciones que determina el contexto sociocultural.

En este ejercicio de adaptación, Sternberg identifica un nivel de adaptación básica que se refleja en la capacidad de la persona para ajustar su comportamiento, actitudes y estrategias a las condiciones existentes de su entorno social, laboral o personal. Un nivel de adaptación más complejo implica que la persona no solo se adapta al entorno, sino que también busca activamente influir sobre él y transformarlo

Una persona que posee un elevado nivel de Inteligencia Adaptativa es aquella que puede aprender de sus errores, anticipar los desafíos a los que se enfrentará en el futuro y responder de manera efectiva a aquellas oportunidades y amenazas que se presenten